El Juzgado Primero Anticorrupción de La Paz dispuso ayer la detención preventiva del expiloto de Evo Morales y exdirector de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), general Celier Aparicio Arispe. El exjefe militar dijo que el proceso es parte de una persecución política, sin embargo, seguirá volando aeronaves porque no incurrió en ninguna irregularidad.
"Es un delito ser piloto", dijo Aparicio mientras era conducido a celdas judiciales. Calificó de persecución política el proceso que abrieron en su contra.
El exdirector de la DGAC fue imputado por el presunto delito de uso indebido de influencias y en esta jornada, en audiencia, se resolvió su detención preventiva en el penal de San Pedro durante dos meses. El sindicado, a través de su abogado, apelará la decisión judicial.
El imputado aseguró que no incurrió en ningún favorecimiento ilícito, porque ocupó el cargo de Comandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) hasta el 29 de diciembre de 2016, luego dejó de volar e hizo los tramites de su jubilación; posteriormente, en abril de 2017 empezó a dar cursos de pilotaje a los miembros de la Escuela de Aviación Delta Charlie en Cochabamba.
