Luego de 21 días de la renuncia de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia (dejó el cargo el 10 de noviembre a las 16:51), y 20 días después de establecer en México su nueva residencia en condición de asilado, en su partido político, el MAS, buscan la fórmula ideal para despojarse del discurso radical que lo caracterizó desde su fundación, mientras esperan que su líder histórico, desde tierras aztecas, elija a su sucesor para terciar en las nuevas elecciones 2020.
Henry Cabrera, diputado masista por Santa Cruz, dijo que si bien el MAS por primera vez en su historia encarará los próximos comicios sin la presencia física de Morales, pero eso no quiere decir que su palabra deje de tener valor en las filas del masismo; al contrario, según el legislador, el expresidente sigue siendo el máximo líder de ese partido, pero reconoce que ahora en la era MAS pos Evo debe predominar el mensaje de reconciliación.
