Tras reunirse con la presidenta interina Jeanine Añez, el embajador y enviado personal del secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, Jean Arnault, inició ayer, sábado, su tarea de reunirse con actores políticos, sectores sociales y la sociedad civil para buscar una "solución pacífica" a la crisis política y social que vive el país.
Arnault explicó que una de las tareas que le encomendó Guterres es que él pueda conversar personalmente con los actores políticos, actores sociales y la sociedad civil, pero fundamentalmente con los actores de la crisis, para buscar con celeridad una "solución pacífica a esta crisis".
"Más allá de la necesidad de poner la protección de la vida por encima de los cálculos políticos, (existe) la necesidad de apresurar y acelerar esa salida política", aseguró el diplomático.
El embajador expresó que durante su llegada ha podido evidenciar que se han hecho varios esfuerzos para buscar una salida política, lo cual alienta a la organización.
"Esperamos que las Naciones Unidas pueda hacer su contribución a este proceso de pacificación de forma acelerada y a la convocatoria de elecciones libres a las que todos los actores se han comprometido", afirmó.
PREOCUPACIÓN
Arnault recordó que en varias oportunidades el secretario General de la ONU expresó su preocupación sobre la situación en Bolivia y en particular en torno a la violencia.
El representante manifestó que para la ONU la protección de la vida se ha convertido en un "tema prioritario" y por ello otro de sus objetivos es conversar con todos los actores del país para compartir su preocupación sobre la preservación de la vida por encima de cualquier cálculo político.
