Los cívicos de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, y de Potosí, Marco Pumari, ingresaron con la biblia en la mano la tarde de ayer domingo a Palacio de Gobierno para dejar la carta de renuncia del presidente Evo Morales, como fue la determinación de un cabildo en la capital oriental.
La intención de entregar la misiva en la mano del Jefe de Estado no fue posible debido a que desde el viernes 8 no se conoció el paradero fijo de la máxima autoridad del país, que se encuentra en medio de protestas por la crisis política. Todos los edificios gubernamentales alrededor de la plaza Murillo, incluso la Casa Grande, se encuentran sin funcionarios durante el fin de semana.
Los cívicos tenían previsto entregar la carta hoy lunes, pero ante el desarrollo de los acontecimientos llegaron la tarde de ayer a la plaza Murillo, donde con custodia policial lograron ingresar a la UTOP, para luego dirigirse al Palacio Quemado
Los cívicos tras ingresar al antiguo recinto presidencial, se hincaron sobre una bandera boliviana y rezaron por el país, por una salida pacífica y para evitar más muertes.
