La prolongada escasez de combustible, la flexibilización del tipo de cambio del dólar y el constante incremento del precio de los repuestos llevan a la Federación de Choferes 1º de Mayo a plantear la posible realización de un nuevo estudio tarifario para el servicio de transporte público.
El principal dirigente del sector, Juan Flores, afirmó que las condiciones económicas cambiaron considerablemente y que los transportistas trabajan en desventaja debido a la crisis de abastecimiento de carburantes. "Seguimos haciendo filas durante dos y hasta tres días en los surtidores, incluso durmiendo en nuestros vehículos para conseguir combustible. En esas condiciones apenas estamos trabajando un 30 por ciento, mientras que el auge minero continúa", manifestó a la prensa potosina.
Flores sostuvo que la falta de gasolina y diésel no solo reduce los ingresos de los choferes, sino que también incrementa los costos de operación, debido al tiempo perdido en las filas y al encarecimiento de los insumos para el mantenimiento de los vehículos.
Asimismo, señaló que la flexibilización del dólar elevó significativamente el costo de los repuestos, neumáticos, lubricantes y otros accesorios, situación que, según dijo, hace insostenible continuar operando con las tarifas actuales.
