Las 316 personas que protagonizaron la X Marcha Indígena y que llegaron a Santa Cruz después de 31 días de recorrido desde San Ignacio de Velasco esperan la atención del Gobierno a sus demandas de declaratoria de desastre nacional por los incendios en la Chiquitanía, así como la nulidad de normas que promueven los desmontes y quemas.
Según el vocero de la marcha, Adolfo Chávez, el grupo permanecerá en el atrio de la Catedral de Santa Cruz, en la plaza 24 de Septiembre, pese al Auto de Buen Gobierno por las elecciones generales.
El MAS criticó a los dirigentes de la marcha e indicó que serán recibidos por el ministro de Gobierno, Carlos Romero, pero sin condiciones.
Lamentó la insensibilidad del Gobierno, pese a que el grupo recorrió 480 kilómetros y aseguró que permanecerán en el lugar hasta ser escuchados.
