Gobierno nacional, Gobernación cruceña, alcaldías, bomberos y Fuerzas Armadas unen esfuerzos para controlar los incendios que tienen seriamente afectados a los municipios de Roboré y San Ignacio de Velasco, en Santa Cruz, mientras ráfagas de viento complican las labores.
Pese a los desfavorables pronósticos del tiempo, efectivos de la Quinta División del Ejército se desplazaron hasta Roboré para detener el avance del fuego por tierra, mientras que dos helicópteros combaten las llamas desde el aire y ayer llegaron a la zona al menos 70 bomberos voluntarios de la Policía. En tanto, el presidente Evo Morales –que ayer fue blanco de críticas por hacer campaña electoral en bicicleta mientras el fuego golpea a Santa Cruz– suspendió sus actividades programadas para hoy, lunes, viaja al departamento oriental y ve cómo atender el siniestro.
El ministro de Defensa, Javier Zavaleta, informó que se acordó con el alcalde de Roboré, Iván Quezada, reforzar con medicamentos el centro de salud de dicho municipio, reseñó la cartera del Estado en su cuenta de Twitter.
Asimismo, se acordó que “los helicópteros seguirán operando en Roboré y efectivos de la Quinta División del Ejército trabajan en detener el avance en tierra”.
De acuerdo a un reporte de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT), están activos 16 focos de calor en ese municipio.
Más temprano, el gobernador cruceño Rubén Costas había revelado que “casi el 100% de todos los incendios son provocados por los hombres y esto significa el chaqueo, que todo el mundo quema basura en la ciudad o quema sus depósitos, su barbechos y eso sucede en el campo con ráfagas de 80 a 90 kilómetros y no hay poder humano que los pueda detener”.
Costas declaró "desastre departamental" el sábado en la noche, a causa de los incendios que hasta ayer afectaron más de 500 mil hectáreas, incluidos bosques y pastizales en la zona turística de la Chiquitania y en una reserva natural.
Los municipios declarados en "desastre" por los incendios son Roboré y San Ignacio de Velasco, si bien las labores para controlar el fuego se desarrollan también en otras localidades como San Rafael, Charagua, Concepción, San Matías y San José de Chiquitos.
El incendio de mayor magnitud se registra en Roboré, donde están desplazados instructores de bomberos forestales de la Gobernación, bomberos voluntarios, técnicos de municipios, militares y personal de Defensa Civil para proteger a las comunidades que pudieran verse afectadas, según el gobierno regional cruceño.
San Ignacio de Velasco, San José y Concepción son parte de la Chiquitania, una de las principales zonas turísticas del país donde están asentadas las misiones jesuíticas, declaradas patrimonio de la UNESCO y consideradas de las mejor conservadas de América.
