El diputado más votado de Río de Janeiro, Rodrigo Amorim, emitió ayer expresiones racistas involucrando a Bolivia al momento de cuestionar la “Aldea Maracaná”, que está constituida en el viejo edificio donde hasta 1977 funcionó el Museo del Indio.
Amorim afirmó que ese terreno de 14,3 mil metros cuadrados, donde están asentados varios indígenas, es una “basura urbana” absurda y es necesario realizar una “limpieza” en el lugar para “restaurar el orden”.
“Como carioca, me causa indignación ver aquello de la manera que está hoy. A quien le guste el indio, que vaya a Bolivia, que, además de ser comunista, sigue presidida por un indio”, manifestó el diputado, de acuerdo con una publicación de O Globo.
Indicó que la Aldea Maracaná es un terreno baldío, lleno de matorral y basura, además es un lugar de refugio que tiene inmigrantes sin relación con algún indio. Incluso se convirtió en un punto de consumo de drogas para delincuentes y marginales”, sostuvo.
