El Fondo Monetario Internacional (FMI) subió ayer su previsión de crecimiento económico para Bolivia, de 4,3 % a 4,5 % en 2018, lo que sitúa al país entre las economías con mayor expansión de la región.
El FMI señaló, tras concluir la consulta de su informe conocido como "Artículo IV", que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia es impulsado este año, entre otros factores, por una fuerte producción agrícola e incluso el pago de un segundo bono salarial (doble aguinaldo).
"El crecimiento del PIB real se proyecta en 4,5 por ciento en 2018, una de las tasas más altas de la región. El crecimiento es apoyado por políticas acomodaticias continuas, un segundo bono salarial para toda la economía y una fuerte producción agrícola", indicó el FMI.
Según el organismo, Bolivia mantuvo un crecimiento promedio anual de 4,8 % entre 2004 y 2017 y acumuló reservas externas y fiscales, mientras que la proporción de la población que vive en la pobreza se redujo a la mitad (17 %).
"Desde la caída del precio de los productos básicos en 2014, las autoridades han llevado a cabo políticas fiscales y crediticias acomodaticias para respaldar el crecimiento. Este enfoque ha tenido éxito en mantener un crecimiento sólido, pero dio lugar a grandes déficits fiscales y externos en la cuenta corriente, pérdidas de reservas y un fuerte aumento de la deuda pública", señaló el FMI.
