Un informe revela la existencia de una red de policías vinculados al contrabando. El documento vincula a nueve efectivos policiales que tienen sus “ayudantes” en 18 puestos de control y poblaciones intermedias, como Sabaya, Huachacalla, Copacabanita u Orinoca, según publicó ayer El Deber.
El diario cruceño accedió a un informe de inteligencia que detalla cómo los contrabandistas llegan desde el municipio de Pisiga, en Oruro, hasta su punto de destino con la ayuda de policías, claro, previo pago a los efectivos.
"A casi media hora, en el lado chileno, los camiones hacen fila para ingresar a Bolivia con mercadería ilegal. Un informe de Inteligencia revela que los choferes pagaron a policías para acceder a un código e inician una travesía que debería ser complicada, pero no es así. Las rutas nacionales están abiertas al paso de la carga ilícita porque algunos policías hacen que ese recorrido pase desapercibido", destaca la publicación.
PAGO A EFECTIVOS
Los pagos ascienden desde 700 hasta 2.500 bolivianos por camión en cada punto. Hay veces que un vehículo puede pagar hasta ocho veces en su recorrido, dependiendo sus rutas. “Cada camión cargado con mercadería de contrabando paga determinadas sumas de dinero para pasar las trancas sin mayores contratiempos. Los montos que son detallados a continuación y que son recaudados en trancas y provincias sirven para que los funcionarios policiales subalternos recuperen lo cancelado por anticipado”, detalla el informe.
Entre otros detalles, en el docuemento se habla también de cobros de comandantes a policías para que sean destinados a estos puntos de control.
AUDIO: CÓDIGO PIN
Hace un mes, El Deber accedió a un audio que dura 15 minutos y 17 segundos y en el que tres contrabandistas hablan con un policía de bajo rango. El efectivo brinda un código (PIN) a los delincuentes y explica los lugares por donde deben pasar sus camiones.
Los traficantes tienen ciertos reparos por la desconfianza, pero al final de la conversación aceptan el trato. El efectivo reta a los traficantes al llegar al puesto de control y comprobar el número PIN. Incluso les pide su localización para mandar una patrulla. Uno de los acusados en los cobros ilegales es contra un alto funcionario de la Policía.
