DEMANDANTE
Chile demandó a Bolivia ante la CIJ en 2016 argumentando que las aguas del Silala, situadas en Potosí, provienen de un río internacional y no de un manantial.
Tras las duras críticas desde Chile a su actitud con la contrademanda por el caso Silala, el presidente Evo Morales denunció ayer que el gobierno del país vecino no tiene argumentos, por lo cual politizan y electoralizan este tema.
El viernes 31 de agosto, Morales anunció que Bolivia presentó una contrademanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, contra Chile, por el tema del Silala, aunque en el pasado descartó hacerlo.
Esa acción fue calificada por la Cancillería chilena como un “guiño electoral”.
Legisladores y excancilleres chilenos apuntaron a que el presidente boliviano utiliza los litigios contra Chile con afanes electorales, puesto que pretende ser candidato en 2019.
El canciller chileno, Roberto Ampuero, incluso comparó el tema del Silala con el 21F, porque a su criterio en ambos casos Morales modificó el sentido del tema, en el primero con la contrademanda y en el segundo con el cambio de interpretación sobre la voluntad popular.
Ante los ataques, el presidente Morales se manifestó mediante Twitter y sostuvo que Chile acude al tema electoral porque no tiene argumentos jurídicos, históricos y medioambientales para sostener su posición respecto al Silala.
“En el tema del Silala, algunas autoridades chilenas, como no tienen argumentos jurídicos, históricos y menos medioambientales, politizan y electoralizan nuestra contrademanda. Que juzgue la comunidad internacional”, escribió.
