Después de más de un año de investigaciones, el Ministerio Público imputó formalmente al ex comandante de la Policía de La Paz, coronel José Luis Aranibar, por la muerte del minero cooperativista Rubén Aparaya Pillco, hecho ocurrido en la localidad de Panduro el 26 de agosto de 2016.
Antes se supo que Aranibar fue imputado por incumplimiento de deberes y homicidio culposo. Ahora, de manera oficial, en la imputación contra el exjefe policial se añade la figura de la "denegación de auxilio", por el asesinato del viceministro de Régimen del Interior, Rodolfo Illanes.
"Es totalmente inverosímil que se impute a un excomandante departamental por hechos en los cuales no ha participado y no entendemos la posición del Ministerio Público que realiza una imputación, a criterio de la defensa forzada, violentando absolutamente todos los derechos y garantías constitucionales de una exautoridad", dijo Jorge Tamayo, abogado de Aranibar.
Calificó de arbitraria e injusta la imputación y anunció que agotarán todos los mecanismos legales para hacer respetar los derechos de su defendido.
"No puede vulnerar los derechos de una persona y en este caso solicitando una detención preventiva injusta sin hacer una compulsa integral de los antecedentes", añadió el abogado.
Explicó que es incorrecto acusar a Aranibar por homicidio culposo cuando no se ha identificado al autor de la muerte de Aparaya.
Mencionó que el día de los hechos, el entonces comandante de la Policía Boliviana, general Rino Salazar estuvo en el lugar de los hechos y su cliente era el segundo al mando.
