EN 2013
YA HUBO una disputa entre presos por el control del penal, que dejó más de 30 muertos; entre ellos, un niño que vivía junto a su padre.
Ayer jueves subió a ocho la cifra de privados de libertad fallecidos en la balacera suscitada en Palmasola la madrugada del 14 de marzo, cuando la Policía ejecutó una requisa al interior de ese penal cruceño, donde operaban grupos de poder en medio de lujos.
La información fue confirmada por el viceministro de Régimen Interior, José Luis Quiroga, quien no brindó mayores detalles, pero se sabe que el recluso fallecido estaba internado con un cuadro de salud muy complicado en el Hospital San Juan de Dios.
"Queremos anunciar que en el transcurso de las últimas horas falleció un privado más, en el recinto hospitalario de San Juan de Dios", dijo Quiroga.
Primero fueron seis los privados de libertad que perdieron la vida durante la intervención policial en el centro carcelario en el que, según el Gobierno, había dos grupos que se disputaban el poder, pero en la tarde uno más falleció en un centro de salud, lo que incrementó el trágico saldo que el Gobierno consideró “inevitable”.
Quiroga detalló que hasta el momento seis reos fallecidos fueron identificados: Jorge Pana (paraguayo), detenido por narcotráfico; Jimmy Alcoba, por asesinato; Maxwell Gonzales (brasileño), por asesinato y robo agravado; Ronny Mauricio Álvarez, por robo agravado; Armando Aguirre, por violación agravada; y Carlos Herrera Onofre, por asesinato.
El operativo policial se originó luego de que el lunes 5 de marzo, un grupo de reclusos del conflictivo sector PC-4 o régimen abierto del penal protagonizara un motín. Ocho reos huyeron de los que fueron recapturados solo seis. Tras ese suceso, el Gobierno anunció una reestructuración.
También resultaron heridos unos 18 reclusos y seis policías, uno de ellos, el mayor Julio Baldivieso, tiene un cuadro complicado debido al impacto de bala que recibió en el abdomen.
Anunció que la nueva cárcel de Palmasola tendrá una capacidad de 10.000 reos y que el monto de preinversión es de dos millones de Bolivianos, y la construcción está valuada en $us 70 millones.
Armas de fuego, droga, granadas de guerra, refrigeradores, una destiladora de alcohol y otros lujos fueron hallados durante la intervención.
