El viceministro de Altas Tecnologías Energéticas, Luis Alberto Echazú, informó ayer lunes que un consorcio alemán y otro chino llevan ventaja en el proceso para adjudicarse la construcción de la Planta Industrial de Carbonato de Litio, en el salar de Uyuni, del Departamento de Potosí.
"Estamos en plena negociación, es un consorcio alemán y un consorcio chino, pero también hay ofertas de otros países, pero tenemos tiempos cortos y recibimos nuevas ofertas, ojalá sean muchas, pero los tiempos corren y estos dos consorcios ya llevan cierta ventaja", afirmó a los periodistas.
Echazú explicó que formar una sociedad entre el Estado boliviano y un consorcio extranjero para desarrollar el proyecto industrial del litio en el país "es muy complejo", tomando en cuenta que se deben evaluar tecnologías, mercados, patentes y hasta la legislación en la que se enmarcará el proceso.
"Sigue la negociación, estamos en pleno desarrollo de la asocación para desarrollar esta planta a escala industrial", manifestó el funcionario.
Recordó que entre los requisitos que se exigen a las empresas postulantes es que acepten que el Estado boliviano sea el socio mayoritario en el proyecto; demostrar alta capacidad tecnológica en el rubro y garantizar el mercado de las baterías fabricadas en Bolivia.
El Gobierno boliviano invirtió hasta la fecha 66.6 millones de dólares para instalar las plantas piloto de litio y prevé invertir 875.5 millones de dólares más para construir las plantas industriales en los bordes del Salar de Uyuni, considerado el desierto de sal continuo más grande del mundo.
El proyecto estatal de industrialización del Salar de Uyuni, Potosí, avanza según lo programado y para abril de 2018 se prevé la conclusión de la construcción de la Planta Industrial de Carbonato de Litio.
