En una sesión que duró, al menos, ocho horas en la Asamblea Legislativa, el MAS utilizó sus dos tercios para aprobar el reglamento de preselección de candidatos a altos cargos del Órgano Judicial. A pesar de que el documento final tuvo modificaciones al proyecto original, la oposición expresó con vehemencia su rechazo y anunció que su rol será de fiscalizador.
La semana pasada, el MAS y la oposición se sentaron a dialogar esos deseos se tornaron este sábado en gritos, acusaciones y descalificaciones. Ambos se culparon de perjudicar la mejora de la justicia boliviana.
Los opositores acusaron al MAS de intentar manipular la justicia, porque no tomó en cuenta su propuesta de que una comisión independiente se encargue del proceso de calificación y defina a los candidatos. El oficialismo denunció a la oposición de querer cuotear el poder judicial, como se hacía en las épocas del neoliberalismo.
En el transcurso de la sesión, el MAS modificacó el proyecto de reglamento. La senadora del MAS, Adriana Salvatierra, presidenta de la Comisión de Constitución, dijo que en el ánimo de recoger las inquietudes de los opositores se endurecieron algunos requisitos.
El proyecto original solo prohibía postular a personas que hayan tenido militancia política en el último año, pero en el documento final esa restricción se amplió a quienes hayan sido militantes de algún partido en los últimos cinco años.
