Reina Maraz Bejarano, una migrante boliviana radicada en Buenos Aires, fue liberada por orden del mismo tribunal que la condenó a cadena perpetua por el homicidio de su esposo.
El Tribunal Oral en lo Criminal de Quilmes decidió otorgarle el beneficio de la excarcelación y ahora espera la decisión de la sala VI del Tribunal de Casación Penal que debe pronunciarse por su absolución, según informaron a la agencia de noticias ANF activistas de la campaña que impulsa la revisión de su condena.
Desde el portal Munani Justiciata que habilitaron organizaciones de mujeres como el Colectivo Imillas de Bolivia, el Programa de Transformación Global del Perú, la Red de Sanadoras de Guatemala y Conamuri de Paraguay se informó que se espera que la justicia argentina admita el recurso de Casación "para que puedan comenzar a repararse los daños producidos por una condena injusta, arbitraria y discriminadora del mismo tribunal que hoy (para ayer) la libera".
"AMICUS CURIAE"
Organizaciones feministas y de derechos humanos presentaron un "amicus curiae" ante el Tribunal de Casación Penal para que revise la condena que la sentencia a la pena de prisión perpetua tras haber sido acusada por la muerte de su marido.
El amicus curiae (amigo de la corte o amigo del tribunal) es una expresión latina utilizada para referirse a presentaciones realizadas por terceros ajenos a un litigio, que ofrecen voluntariamente su opinión frente a algún punto de derecho u otro aspecto relacionado, para colaborar con el tribunal en la resolución de la materia objeto del proceso.
DATOS
Reina Maraz Bejarano nació en la comunidad de Avichuca del departamento de Chuquisaca, sólo habla quechua, su lengua materna.
