Unas 40 personas podrían haber muerto en el incendio ocurrido en una bodega en la que un colectivo de artistas de Oakland, cerca de San Francisco (oeste de Estados Unidos), celebraba una fiesta, informaron ayer sábado funcionarios que inicialmente reportaron nueve fallecidos.
Los servicios de identificación se preparan para encontrar "entre 30 y 40 víctimas" fatales, explicó a los medios de prensa, el sargento Ray Kelly, de la Policía local.
Los bomberos tuvieron que afianzar el edificio cuando parte de la frágil estructura empezó a moverse.
Hasta el cierre de edición (00:15), solo se había logrado recuperar uno de nueve cuerpos, informó el jefe interino del Departamento de Planificación de Oakland, Darin Ranelletti.
Las funcionarios manifestaron que el edificio, donde trabajaba y vivía un grupo de artistas, carecía de permisos para ser habitado o usado como centro de trabajo, así como para la realización de fiestas, además de que no tenía detectores de humo ni extinguidores.
