El Real Madrid logró mantener la renta de seis puntos que tiene en la Liga española respecto al Barcelona gracias un gol en el último minuto de Sergio Ramos, que silenció el Camp Nou y dejó en tablas (1-1) un clásico que se resolvió en dos jugadas a balón parado.
El central del conjunto blanco cabeceó "in extremis" una falta botada por Modric e igualó así el tanto logrado, en otro testarazo en jugada de estrategia, de Luis Suárez, al inicio de la segunda parte.
Fue un partido que tuvo un inicio electrizante. Un arranque prometedor que se diluyó con rapidez por la volátil presencia de unos y otros en el área contraria y que no pasará a la historia de los clásicos por goles y juego.
Y eso que el guión del choque podría haber cambiado, a los tres minutos de partido, si Clos Gómez llega a señalar penal de Mascherano en un derribo del central argentino a Lucas Vázquez.
