La exclusión del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y todo su gabinete del juicio de responsabilidades por la capitalización de ENFE, desató malestar político en miembros del Legislativo. La oposición piensa que es una prueba de que el MAS y el MNR “son amigos” y un oficialista expresa su molestia y anuncia una investigación a la Fiscal General del Estado.
El fiscal en suplencia legal, Roberto Ramírez, firmó el 13 de octubre la resolución de rechazo de la proposición acusatoria de la Asamblea, porque el Legislativo, según el artículo 304, numeral 3, no aportó elementos para fundar la acusación.
Por ese motivo, dispuso el archivo de obrados bajo advertencia que “la decisión que no podrá ser modificada mientras no varíen las circunstancias que la han fundamentado” y no hay posibilidad de objeción porque no existe superior jerárquico al fiscal general conforme al artículo 27 de la Ley Orgánica del Ministerio Público.
El diputado Gonzalo Barrientos, de UD, dijo que le llama la atención que durante tres años, el MAS acumuló una serie de antecedentes sobre la capitalización que solo sirven para fines electorales.
“Resulta extraño que no solo los rosados, sino también los azules estén contentos con el tema y esto explica por qué andan de amigos. Fueron aliados el 21 de febrero en Beni y lo propio ocurre en Diputados”, dijo. Anunció que pedirán explicaciones a la Fiscalía.
El vicepresidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda (MAS), dijo: "la Fiscalía ha hecho una interpretación errática sobre la naturaleza del Legislativo y me gustaría conocer los fundamentos por los cuales Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín fueron sobreseídos. A lo mejor puede ser que en interpretación en la Fiscalía, ambos gocen de caso de corte y no de un proceso ordinario”.
