“(Quiero) decirles a los jueces que dejen de ser vendidos, no porque cuiden sus trabajos digan tonterías. Ustedes van a estar en la misma forma, enfermos, el poder no dura todo el tiempo. Ese cargo solo es un rato y solo Dios dura para siempre”, dijo la esposa de Eduardo León, Graciela Mendoza. Repudió que la acción de libertad interpuesta ayer por la defensa de su esposo haya sido negada, por lo que pidió a los jueces que dejen de ser vendidos”.
