Alzó la voz al punto de gritar en gran parte de su interpelación marcada por la tensión y adjetivos lanzados de uno y otro lado como "cínico", "lacayos", "ladronzuelos" o "mi rey". El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, afirmó que el caso Zapata fue usado para una desestabilización e incidir en el referéndum. Amenazó con juicios a legisladores, pidió investigar a medios de la Iglesia católica y habló de un cártel mediático.
“Bolivia tiene que conocer que esta estrategia del descrédito apuntó fundamentalmente al 21 de febrero y detrás de esta estrategia de descrédito existe y existió un objetivo político y por lo tanto a la oposición no le interesa para nada si Gabriela Zapata se enriquece o no”, afirmó en alusión a los resultados del referéndum, donde ganó el No a la reforma constitucional para ampliar de uno a dos las repostulaciones continuas y habilitar una nueva repostulación de Evo Morales.
"CÁRTEL DE LA MENTIRA"
Quintana, convirtió ayer su interpelación en el Legislativo en un ataque a los medios de comunicación Página Siete, Erbol, ANF y El Deber.
El titular de la Presidencia que fue interrumpido en varias oportunidades por la protesta de los legisladores opositores, calificó a ese grupo de medios de comunicación como un supuesto "cártel de la mentira".
“Nunca hemos tenido un cartel de medios como el que tenemos hoy día”, afirmó
El presidente del Senado, José Alberto Gonzales, permitió que Quintana, pese a que debía ser "interpelado", pronuncie un largo discurso contra los medios citados, además de dirigentes opositores, Iglesia católica y Gobierno de Estados Unidos.
El ministro dijo que estos medios de comunicación se acoplaron para hacer una campaña de desprestigio contra el Gobierno, supuestamente basado en "mentiras".
DESESTABILIZACIÓN
También dijo que esos medios buscan "desestabilizar" a la administración del presidente, Morales, y al denominado "proceso de cambio".
Asimismo, sostuvo que esos medios, en los últimos 100 días, impulsaron un "golpe político mediático", que sería uno de los cinco intentos de golpes de Estado que sufrió el Gobierno.
El ministro leyó varios titulares de esos medios, a los que calificó como manipulados, pero todos ellos respondían a entrevistas y declaraciones de fuentes periodísticas. De manera específica, Quintana mencionó a los periodistas Carlos Valverde (Activa Tv), Amalia Pando (radio Líder), Andrés Gómez (radio Compañera) y Raúl Peñaranda (ANF).
Afirmó que apenas Valverde lanzó su acusación sobre el supuesto hijo de Zapata y el presidente, estos medios actuaron como su "caja de resonancia".
Estos medios "lo amplificaron a Valverde y crearon nuevas mentiras y alimentaron la telenovela de Zapata. Valverde actuó como maestro de opera haciendo actuar a medios y opositores a su antojo, se convirtió en su jefe de prensa", aseveró.
Apuntó que estos medios y opositores repitieron hasta el cansancio las consignas lanzadas por Valverde sobre supuesto el tráfico de influencias y el hijo de Zapata.
Los medios de comunicación estatales transmitieron la interpelación en directo, pero en, al menos, dos oportunidades interrumpieron el audio cuando Quintana subía de tono sus cuestionamientos a los opositores, quienes a gritos trataban de hacer escuchar frases como “cínico”, “mi rey” o “Bolivia ya decidió” en medio de las respuestas de los legisladores oficialistas y la intervención del ministro.
El vicepresidente Álvaro García, quien poco después abandonó la sesión, el presidente del Senado, Alberto Gonzáles, y la presidenta de Diputados, Gabriela Montaño, estuvieron en la sesión interpelatoria. Quintana advirtió con procesos legales contra Norma Piérola y Arturo Murillo para que prueben sus acusaciones en torno al caso Zapata y denuncias de estupro.
