Las personas con discapacidad, que mantienen una vigilia a 100 metros de la plaza Murillo, se colgaron ayer martes de la pasarela del sector Pérez Velasco, como parte de la radicalización de sus medidas de presión ya que el Gobierno no los convoca a dialogar para tratar su demanda de una renta mensual de 500 Bolivianos.
La Policía intentó impedir el paso de los movilizados por la pasarela para evitar la medida de presión, pero estos consiguieron hacerlo no sin antes tener un altercado con los efectivos del orden.
Rosmery Huaruta, es de Cochabamba, y ayer pendía de una soga del puente de la plaza Pérez Velasco, a pesar de que los transeúntes trataban de bajarla por temor a que se lastime. Huaruta respondió que ella sabe cuidarse y está determinada a cumplir la medida.
Wilson Martínez, representante de Oruro, sostuvo que si el Gobierno no los escucha lo único que les queda es "morir" porque no son dignos de vivir en Bolivia.
"Llegaremos hasta las últimas consecuencias", añadió.
Mientras que en la ciudad de Sucre, en Chuquisaca, tras 56 días de vigilia, las personas con discapacidad decidieron también radicalizar sus medidas. Unos 40 movilizados bloqueaban los cuatro accesos a la plaza 25 de mayo y algunos se colgaron con sus sillas de rueda de los árboles.
Las personas con capacidades diferentes reciben el apoyo de los estudiantes de la carrera de kinesiología de la Universidad Francisco Javier.
CARTA AL PAPA
Las personas con discapacidad redactaron una carta que enviarán al Vaticano dirigida al Papa Francisco para que conozca su demanda de un bono Bs 500 mensuales y esperan que su voz sí sea escuchada por el presidente Evo Morales.
"Actualmente nos encontramos en vigilia cerca del Palacio de Gobierno porque no fuimos atendidos por nuestro presidente, sabemos que su palabra será bien escuchada por el presidente de los bolivianos", señala la carta redactada.
Las personas con discapacidad le cuentan en la misiva que están "sufriendo y viviendo la mayor discriminación" en la que les quitan el derecho a una vida digna.
Señalan que el dinero les ayudará para tener "libertad" para elegir, alimentarse, satisfacer sus necesidades básicas. "Como Jesucristo jamás permitió que la gente pase hambre y mucho menos los más empobrecidos y desamparados", manifiesta.
