Las empresas de muebles Indara SRL, en Santa Cruz, San Roque, en Cochabamba, y Bolivia Timberland, en La Paz, despidieron 60 trabajadores por el bajón en sus ventas producto de la masiva internación de muebles brasileños.
A ello se agrega que más de un centenar de negocios cerraron sus puertas en los mercados de Puerto Suárez y Quijarro por los ajustes al tipo de cambio en la nación vecina.
Édgar Arandia, representante del sector muebles, dijo que la crisis puede tocar fondo en los próximos días si es que el Gobierno no establece mecanismos en defensa de la industria nacional para evitar la importación masiva de muebles de Brasil.
El mercado interno se ha contraído en Brasil y las ventas de sus productos se orientan a Bolivia.
Entre los principales aspectos que plantea el CIF al Gobierno figuran: la exención del Impuesto a las Utilidades de las Empresas (IUE) por un periodo de 40 años; exención del Gravamen Arancelario (GA) y del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para importaciones de plantas industriales y bienes de capital, no producidos en el país y la exención del Impuesto a las Transacciones (IT) por la venta de bienes utilizados dentro de la ZEE y que formen parte de una misma cadena productiva de exportación.
