Un maestro panadero es el autor de la destrucción de una parte del muro del templo de Jerusalén porque impactó su vehículo contra la infraestructura ayer por la madrugada.
El director del Organismo Operativo de Tránsito, coronel Guido Aranda, in formó que el cansancio físico venció al trabajador e impactó su vehículo contra el muro.
El ciudadano quedó dormido cuando ocurrió el accidente y, ahora, está dispuesto a reponer el daño causado.
Por su parte, el obispo de la diócesis de Potosí, monseñor Ricardo Centellas, dijo que lo más importante es que, gracias a Dios, nadie resultó herido del accidente. "Las cosas materiales se reponen y las vidas humanas no", dijo. Luego señaló que, de acuerdo con el informe que recibió, el conductor del vehículo empezará a reponer el muro desde esta jornada. Centellas dijo que el desplome del muro no fue de gran magnitud.
