Tres toneladas de frutas y hortalizas fueron destruidas por el Servicio nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria, que eran de procedencia peruana y consideradas como un peligro para la salud, según publica "Kyrios".
Los datos indican que el cargamento fue decomisado en la región de Guaqui del departamento de La Paz. Los productos fueron interceptados en los puestos fronterizos de control en la región del Desaguadero, porque los dueños de la carga no presentaron la documentación para su internación al país.
La producción iba a ser comercializados en las ciudades de La Paz y El Alto.
