La Unión Europea va a preparar una estrategia ante la posibilidad de inestabilidad política en una gran potencia nuclear como Rusia, después de que el intento de motín protagonizado por el líder del grupo de mercenarios Wagner, Yevgueni Prigozhin, haya pillado a la UE por “sorpresa", reconoció ayer el jefe de la diplomacia comunitaria, Josep Borrell.
“Lleva tiempo hacer una estrategia para hacer frente a tal situación. Vamos a trabajar, todo el mundo va a empezar a hacer análisis sobre los posibles escenarios que podrían ocurrir”, indicó Borrell en una rueda de prensa al término de un Consejo de ministros de Asuntos Exteriores de la UE, en el que se abordó la “insurrección armada abortada” de Prigozhin del pasado sábado.
El político español consideró que “es evidente que la visión que tenemos ahora de Rusia es totalmente diferente”, ya que “no es solo una amenaza por que tenga capacidad militar” para invadir un país, sino “también” por la situación política interna, con un sistema político que está “mostrando grietas”.
