Corea del Norte puso ayer en duda que vaya a reunirse de nuevo con Estados Unidos tras la fracasada ronda de diálogo de este fin de semana en Estocolmo y acusó a Washington de no proponer nada nuevo en las conversaciones y mantener una "política hostil" hacia Pionyang.
Un representante de la Cancillería norcoreana acusó a Washington, en un comunicado publicado por la agencia estatal KCNA, de tratar de usar las negociaciones para intereses domésticos y dijo que "carece de base" la afirmación de EE.UU. de que ambos países volverán a reunirse de nuevo en dos semanas en la capital sueca. "EE.UU. no hizo nada para prepararse para estas negociaciones, y solo buscó su propio interés político al usar las conversaciones para su política doméstica", añadió.
"Estas conversaciones nos han llevado a pensar que Estados Unidos no tiene voluntad política para mejorar las relaciones bilaterales y que solo está tratando de sacar provecho de este diálogo para sus propios fines políticos", prosigue. El portavoz aseguró, a su vez, que EE.UU. "insistió en su postura previa y no trajo ninguna propuesta nueva a esta negociación".
