El español Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V) demostró ser un auténtico "caníbal" al buscar hasta la extenuación la victoria en el Gran Premio de Tailandia de MotoGP, en el circuito de Buriram, a pesar de que la segunda plaza tras el francés Fabio Quartararo (Yamaha YZR M 1) le bastaba para proclamarse campeón del mundo por octava vez, la sexta en la categoría reina.
Márquez aguantó todo el tiempo tras la estela de Quartararo hasta que a dos vueltas del final protagonizó el primer intento de superarlo a final de recta y con una arriesgada maniobra por el exterior, pero fue en el último giro cuando, un poco después de ese punto, lo volvió a intentar con éxito y aunque Quartararo intentó devolver la acción en la última curva, Márquez tenía la lección bien aprendida del pasado año y volvió a ganar en Tailandia.
