El plantel de Bolívar sufrió un empate en casa y resignó la posibilidad de recuperar el primer puesto de la tabla de posiciones. El equipo paceño igualó con Wilstermann a un tanto (1-1), en el estadio “Hernando Siles”, por la décima quinta fecha del torneo Clausura de la División Profesional en la que el rojo cochabambino se mantiene como líder.
El partido se jugó ante 15 mil personas aproximadamente. Ni el paquete que ofreció la directiva del club colmó las tribunas del escenario deportivo. Se esperaba que el hincha celeste llene el campo deportivo pero una vez más quedó demostrado que el aficionado prefiere ver el encuentro desde su domicilio pues el cotejo fue transmitido en directo para La Paz, como sucede desde hace tiempo.
El partido tenía el logo de pronóstico reservado pues, además de enfrentarse entre dos viejos conocidos, está la pelea de cuál de los dos se adueña del primer puesto de la tabla de posiciones de este torneo. La pelea es apretada y en esta ocasión el mano a mano fue vencido por el aviador que, con el punto sumado, se aleja cada vez más de sus perseguidores.
Para Bolívar, el empate fue más como una derrota, ya que la apuesta era los tres puntos, pero por poco se queda con las manos vacías. Pese a las constantes llegadas de peligro que sumó, no pudo cambiar los ataques con goles y tuvo que resignar puntos valiosos en su casa.
Fueron los aviadores que se colocaron en ventaja, mediante el jugador brasileño Serginho en el minuto 30, tras un pase de su compañero Cristian Chávez. El certero remate permitió que la pelota ingrese por el palo derecho. Era el 0-1 que cayó como balde de agua fría pues el celeste buscó el arco del rival, pero también es verdad que el elenco cochabambino mostró sólidos argumentos futbolísticos para quedarse con los tres puntos en disputa. Por minutos también se dio el gusto de dominar el encuentro.
