El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, renunció ayer ante el presidente de la República, Sergio Mattarella, tras la crisis de Gobierno abierta en el país, por lo que desde hoy este consultará a los partidos políticos sobre la posibilidad de formar un nuevo gabinete o convocar a elecciones anticipadas.
Conte acusó al ministro italiano del Interior, Matteo Salvini, que presentó una moción de censura en su contra, de provocar la crisis por oportunismo político y le reprochó una irresponsabilidad institucional que "ha llevado al país a una espiral de incertidumbre".
