El dólar volvió a trepar ayer en Argentina y la bolsa subió en la segunda jornada de inestabilidad financiera tras la derrota del presidente Mauricio Macri, quien atribuye la desconfianza inversora a su rival electoral, Alberto Fernández, que comenzó a dar algunas señales al mercado.
El valor de la divisa estadounidense, que el lunes se había incrementado un 19%, profundizó ayer su escalada, con un avance del 5,45%.
En el estatal Banco Nación el preció del dólar cerró a 58 pesos para la venta al público, aunque en bancos privados y casas de cambio llegó a venderse a 61 pesos por unidad.
Por segunda jornada consecutiva, y en un intento por frenar la disparada del dólar, el Banco Central argentino subió la tasa de interés de referencia, que superó el 74%, e intervino nuevamente en la plaza cambiaria vendiendo dólares.
Mejores noticias vinieron desde la Bolsa de Buenos Aires, donde el índice S&P Merval, que este lunes sufrió una estrepitosa caída del 37,93%, recortó ayer algo de ese derrumbe, con un avance del 10,22% que los analistas atribuyeron a un "rebote técnico".
La hecatombe financiera hace prever que, tal como ocurrió el año pasado con varios episodios de sobresaltos cambiarios, la fuerte subida del dólar se traslade rápidamente a los precios de bienes de consumo masivo y golpee a la actividad económica en general, en recesión desde abril de 2018.
