La pequeña Cris, de tres años, aguarda a su madre sin entender bien lo que ha pasado, después de que hace tres días su progenitora fuera detenida junto a más de 600 inmigrantes durante una redada masiva en Misisipi (EE.UU.), donde la ausencia de menores hispanos se ha hecho evidente en varias escuelas públicas.
Una vecina de la localidad de Forest (Misisipi), Christina Peralta, relató ayer por teléfono que la niña, que "llora por su mamá todos los días", permanece con unos parientes esperando la liberación de su madre, Magdalena Ramos Pérez, que trabajaba en una planta procesadora de pollos.
Según Peralta, Ramos Pérez se encuentra detenida en un centro en el Estado vecino de Luisiana.
Desde el miércoles, cuando agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) arrestaron a 680 inmigrantes en siete plantas de las poblaciones de Canton, Pelahatchie, Cartago, Sebastopol, Morton y Bay Spring, todas ellas en Misisipi, la angustia se ha apoderado de las comunidades hispanas, pero en especial de sus hijos.
