El Gobierno turco prometió ayer que intervendrá contra las milicias kurdas en Siria incluso sin el visto bueno de Estados Unidos, que condicionó su retirada militar del país árabe a que se garantice la seguridad de quienes fueron sus aliados en la lucha contra el yihadista Estado Islámico.
Esta advertencia turca se produjo después de la visita ayer a Ankara del asesor de Seguridad estadounidense, John Bolton, quien el domingo 6 pidió a Turquía garantías de no actuar contra las milicias kurdas Unidades de Protección del Pueblo (YPG).
"El mensaje que dio Bolton en Israel no lo podemos aceptar, es imposible tragárselo. Ellos no saben quiénes son mis ciudadanos kurdos ni quiénes son el YPG y el PKK (la guerrilla kurda de Turquía)", aseguró el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
Erdogan hizo estas declaraciones poco después de que Bolton se reuniera en Ankara con su portavoz, Ibrahim Kalin, para coordinar que Turquía asuma el relevo en la lucha contra los restos del Estado Islámico una vez que Estados Unidos retire sus tropas de Siria.
El ambiente del encuentro estaba enrarecido por las palabras de Bolton, que rompieron la buena sintonía existente entre los dos países desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara en diciembre la retirada de sus tropas en Siria para ceder a Turquía la responsabilidad de la lucha contra los yihadistas.
"Las organizaciones terroristas del PKK y el PYD nunca pueden representar a mis hermanos kurdos. Si Estados Unidos cree que estos son nuestros hermanos kurdos, están en un muy grave error", insistió Erdogan apenas terminada la reunión entre Bolton y Kalin.
"Son terroristas, por eso no puede ser que nos digan 'No toquen ustedes a estos kurdos'. Pase lo que pase, si son terroristas, haremos lo que haga falta. En eso se equivoca mucho John Bolton", aseguró Erdogan.
