BRUSELAS. El primer ministro de Bélgica, el liberal Charles Michel, anunció ayer su dimisión y se presentó ante el rey Felipe de los belgas, después de una sesión en el Parlamento federal, en la que constató que no cuenta con la confianza de la Cámara al ser abandonado por los nacionalistas flamencos.
El anuncio tuvo lugar tras la presentación por parte de los partidos socialistas flamenco (SP.A) y francófono (PS) de una moción de confianza, respaldada por los Verdes.
