Al menos, 21 civiles murieron en dos nuevos ataques de supuestos rebeldes ugandeses de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) en el este de la República Democrática del Congo (RDC), informaron ayer a la agencia EFE fuentes de la sociedad civil.
El primer suceso se produjo el jueves 6 por la mañana, junto a las instalaciones militares de Nyaleke, cerca de la ciudad de Beni, en la provincia de Kivu del Norte, cuando atacantes mataron a 16 personas con cuchillos.
ASESINATOS
El segundo incidente ocurrió en la noche del jueves 6 al viernes 7, cuando presuntos miembros del ADF acudieron al distrito de Rwangoma, ubicado en la ciudad de Beni, y acabaron con la vida de otros cinco civiles.
Las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC) no pudieron actuar hasta el jueves 6 por la noche para recuperar los cadáveres, porque la zona "seguía siendo peligrosa", dijo a la agencia Efe por teléfono el presidente de la sociedad civil de Beni, Kizito Bin Hangi.
"Las fuerzas de seguridad que se dirigían al lugar fueron atacadas cuando intentaban recuperar los cuerpos. La situación era realmente confusa y de pánico", añadió el activista.
ANTECEDENTE
Esos ataques acaecieron un mes después de que el Ejército congoleño recuperó el control sobre la ciudad de Kididiwe, uno de los bastiones estratégicos de los rebeldes ugandeses en el este de la RDC.
