PARÍS. El primer ministro francés, Édouard Philippe, anunció ayer "una movilización excepcional" de 89.000 agentes de las fuerzas del orden ante las protestas de los "chalecos amarillos" convocadas para el sábado 8 en todo el país, de los cuales hoy son 8.000 en París.
Hizo notar que el despliegue será superior al del sábado 2, cuando hubo 65.000 policías y gendarmes en la calle en una jornada que degeneró en violencia, con cientos de detenidos y heridos en París, y también en otros puntos del país.
