PARÍS. El enfrentamiento entre radicales violentos y las fuerzas de orden francesas fagocitó ayer la manifestación en París del movimiento de los "chalecos amarillos", que nació en protesta por el alza de los carburantes y que evolucionó como expresión de descontento contra el deterioro del poder adquisitivo.
Según datos oficiales, más de 106.000 personas se manifestaron en todo el país.
