BERLÍN. El Tribunal Superior de lo Contencioso-administrativo de Alemania consideró ayer legal que una ciudad prohíba la circulación de los vehículos diésel más contaminantes, sin necesidad de una ley nacional, para garantizar la limpieza del aire en los núcleos urbanos.
La sentencia se esperaba en Alemania con gran expectación, ante la posibilidad de que las ciudades que superan los límites máximos apliquen esta prohibición.
