Al menos, 77 de personas murieron ayer y más de 250 resultaron heridas por ataques aéreos y de artillería contra la región de Guta Oriental, el principal feudo opositor de las afueras de Damasco, en medio de preparativos de una posible ofensiva gubernamental en la zona.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, esas personas perdieron la vida por los bombardeos de aviones y helicópteros de origen desconocido, así como por los disparos de artillería por parte de las tropas leales al presidente sirio, Bachar al Asad, en Guta Oriental. El mayor número de fallecidos se registró en la población de Hamuriya, donde al menos veinte civiles perecieron en los ataques aéreos.
El resto de víctimas mortales se produjo en Saqba, Mesraba, Kafr Batna, Beit Saua, Haza, Otaya, Yisrín y Zamalka, indicó el Observatorio.
Desde el interior de Hamuriya, un portavoz del opositor Consejo Local de esta población, que se identificó como Ismail, dijo a EFE por internet que "hay una campaña histérica de ataques de artillería y de aviones y helicópteros contra barrios residenciales".
Ismail, que describió lo ocurrido ayer en Hamuriya como "una masacre", confirmó que los ataques ocasionaron la muerte de veinte civiles, entre ellos menores y mujeres.
"Los bombardeos son contra civiles, no ha habido ninguno contra los frentes de batalla", lamentó.
"Primero, hubo un bombardeo en el que varios aviones lanzaron ocho cohetes contra un barrio residencial, luego arrojaron otros seis proyectiles contra otro barrio", afirmó Ismail.
Agregó que a esto siguió un ataque de helicópteros que arrojaron barriles de explosivos contra Hamuriya.
El portavoz explicó que, cuando hay bombardeos, los civiles intentan esconderse en sótanos, "pero no hay muchos edificios que los tengan, su número es escaso o no cabe todo el mundo, así que los civiles que no encuentran sótanos se quedan en sus casas y se encomiendan a Dios".
