Las dos Coreas retomaron ayer las comunicaciones militares tras su fructífera reunión del martes 9, cuyos acuerdos defendió el presidente surcoreano, Moon Jae-in, como primer paso para negociar la desnuclearización de Piongang.
En su discurso de Año Nuevo, Moon subrayó ayer que eliminar las armas nucleares de la península sigue siendo una meta básica e irrenunciable de su Gobierno pese a que la reunión de la víspera se cerró sin ningún avance en ese terreno.
"Las desnuclearización de la península coreana es el camino y la meta para la paz. La desnuclearización declarada conjuntamente por las dos Coreas. Esa es una postura básica a la que nunca podemos renunciar", dijo.
Las palabras de Moon llegan un día después de que ambas Coreas celebraron su primera reunión en dos años, encuentro que terminó con un acuerdo para retomar conversaciones militares y con la participación norcoreana en los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebran en febrero en el condado surcoreano de PyeongChang.
La necesidad de desnuclearizar Corea del Norte para garantizar la paz y la seguridad regional fue mencionada por la delegación surcoreana durante el encuentro, pero esto enojó a la representación norcoreana, que aseguró que su programa atómico solo tiene como objetivo a Estados Unidos y que para el país es irrenunciable.
Ante la opinión de algunos expertos, que critican que a Pionyang se le hagan concesiones sin dar nada a cambio y solo por el simple hecho de sentarse a dialogar, Moon defendió la postura de Seúl y dijo que el acercamiento no va en contra de la estrategia de presión internacional para que Pionyang abandone su programa atómico.
En ese sentido, dijo que el diálogo y la desnuclearización van en la misma dirección, ya que "una vez que las relaciones Sur-Norte mejoren, eso puede ayudar a resolver el problema nuclear norcoreano".
Moon defendió que la meta de la política de presión y sanciones es, en primera instancia, lograr que Corea del Norte se siente a dialogar y atribuyó a la política de perfil duro del Gobierno de Donald Trump el haber logrado en parte que Pionyang acepte reunirse con representantes de Seúl.
