El presidente de Francia, Emmanuel Macron, apostó ayer por una operación militar y policial para desmantelar las redes de traficantes de inmigrantes en Libia y abogó por reforzar la intervención militar contra el yihadismo en el desierto del Sahel (África oriental).
Macron dijo que lo que sucede en Libia "es un crimen contra la humanidad, así se califica jurídicamente. Hay que actuar, no solo denunciar".
