El jefe del gabinete de ministros de Argentina, Marcos Peña, pidió ayer ser "superprudentes" respecto a la investigación de la muerte del fiscal Alberto Nisman y esperar a que la justicia pueda dictaminar qué le ocurrió al procurador, que fue hallado en su casa con un tiro en la cabeza en enero de 2015.
En declaraciones difundidas por la Presidencia de la Nación, Peña opinó sobre el controvertido asunto mientras se espera que la Gendarmería entregue a la Fiscalía entre ayer y el hoy un informe pericial en el que se ahonda en las circunstancias de la muerte del fiscal, que, como adelantaron medios locales, determina supuestamente que fue golpeado, drogado y asesinado.
Respecto al informe policial, Peña aseveró que "hay que ser superprudentes".
