El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, trazó ayer la agenda del último tramo de sus ocho años de mandato que, además de la paz, tendrá como grandes retos el combate a la corrupción, la economía y la crisis del vecino Venezuela.
En una conferencia de prensa, Santos, que entregará el poder el 7 de agosto de 2018, mencionó también el narcotráfico, el desempleo y la pobreza entre los desafíos de los próximos doce meses, y defendió que Colombia es hoy "un país más próspero que hace siete años".
"Este año vamos a consolidar el potencial que se liberó gracias al fin del conflicto con las FARC", prometió el jefe de Estado, que exhibe como el mayor logro de su Gobierno el acuerdo de paz que suscribió en noviembre pasado con esa guerrilla y que lo hizo merecedor del Nobel de Paz.
Tras señalar que "falta mucho por hacer", Santos confirmó que la generación de empleos "es y seguirá siendo una prioridad", al igual que la cobertura de salud, el combate a la pobreza y la educación para "alcanzar la meta" de "ser el país más educado de América Latina de aquí a ocho años". Cifras del Gobierno destacan que entre 2010 y 2017 la tasa de inversión pasó de representar el 24,5 % al 27,5 % del PIB, mientras que la inversión extranjera directa (IED) subió de 6.430 millones a 13.600 millones de dólares, al tiempo que el empleo bajó de 11,8 % a 8,7 %.
