La implementación del acuerdo de paz del Gobierno colombiano y las FARC entra esta semana en una nueva fase al cumplirse el periodo de 180 días para la dejación de armas y desmovilización de la guerrilla sin que se haya logrado el objetivo, lo que puede conducir a una prórroga del plazo.
El calendario empezó a contar el 1 de diciembre de 2016, un día después de la ratificación por el Congreso colombiano del acuerdo firmado el 24 de noviembre en Bogotá, y a pesar de que las partes definieron fechas precisas para la implementación de la paz, problemas de diverso tipo acabaron retrasándola.
Las FARC insisten desde hace meses en la necesidad de "recalendarizar", como llaman a la prolongación del plazo para la dejación de armas.
