Al menos, 42 personas murieron y decenas resultaron heridas ayer por un bombardeo sobre una mezquita al oeste de la ciudad de Alepo, en el norte de Siria, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
La ONG detalló que el ataque tuvo lugar en la localidad de Alyina, situada al suroeste de Al Atareb, que a su vez se ubica al oeste de Alepo. El Observatorio dijo que aviones no identificados llevaron a cabo una "masacre" y provocaron "gran destrucción" en el templo, y alertó de que el número de muertos podría aumentar porque hay heridos en estado grave.
El ataque se produjo durante el rezo de Al Ishá, el último del día, por lo que había fieles en el interior de la mezquita y en aún se están sacando cadáveres de debajo de los escombros.
El Observatorio añadió que la mayor parte de las víctimas son civiles.
Por otra parte, informó de que tres personas perecieron anteriormente en bombardeos sobre zonas del oeste de la provincia de Alepo, de la que la ciudad homónima es capital.
Esa parte de la región está bajo el control de grupo rebeldes opositores, que suelen ser blanco de bombardeos del ejército sirio, así como de la aviación rusa, que apoya a las fuerzas gubernamentales sobre el terreno.
ASEDIO
Un medicamento tan común como el paracetamol es imposible de encontrar en la localidad asediada siria de Madaya, donde la difícil situación humanitaria es una muestra del sufrimiento de los civiles en el país, que acaba de entrar en el séptimo año de guerra.
"Las condiciones humanitarias son espantosas, hay francotiradores y disparos de artillería a diario, es horrible", dijo ayer a EFE por teléfono el médico Mohamed Darwish, uno de los pocos facultativos que quedan en Madaya.
Este dentista detalló que, desde el punto de vista humanitario, "las condiciones son tan malas que ni siquiera hay paracetamol, el analgésico más común del mundo para tratar a los enfermos".
