El gobernador del céntrico estado de Miranda y dos veces candidato presidencial, Henrique Capriles, llamó ayer a hacer presión para lograr que en Venezuela se convoque a elecciones generales, un mecanismo que no está previsto en la Constitución del país caribeño.
En su columna dominical, el opositor aseguró que el 80 % de los venezolanos "quiere cambio" y por ello, dijo, la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y la sociedad en general están llamadas a "organizarse, articularse y movilizarse" en favor de esta iniciativa, sin precisar para cuándo se podría concretar.
"El Gobierno nos ha robado de todo, pero no podemos permitir nunca que nos robe la esperanza", continuó Capriles tras acusar al presidente Nicolás Maduro de "secuestrar" el referendo revocatorio presidencial, un proceso que la MUD impulsó durante meses y que el poder electoral suspendió cuando faltaba cumplir un solo requisito.
El gobernador aseveró que la crisis económica se agravará en la nación petrolera de no producirse en el corto plazo un cambio de gobierno, algo que está previsto para finales de 2018 cuando se debería llamar a elecciones presidenciales. "Debemos declararle la guerra al hambre", dijo. Aseguró que en el 70 % de los hogares de Caracas "no hay comida suficiente para alimentar a una familia" y que los ciudadanos necesitan 17 salarios mínimos para cubrir el costo de la llamada canasta alimentaria familiar.
