El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, reiteró la urgencia de implementar el nuevo acuerdo de paz con las FARC para evitar un recrudecimiento de la violencia y condenó ayer el asesinato en los últimos días de varios líderes comunales y defensores de derechos humanos en el país.
"Estos hechos son una evidencia palpable y dramática de los riesgos que la incertidumbre nos trae sobre la implementación de los acuerdos de paz", dijo el mandatario en la Casa de Nariño.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) denunciaron este lunes que en lo que va de año han muerto 200 personas "con un total manto de impunidad" y que ahora "un nuevo genocidio está en marcha contra líderes sociales y campesinos".
