Miles de personas marcharon ayer en la Ciudad de México para conmemorar el 48 aniversario de la matanza estudiantil de 1968, en una manifestación pacífica en la que abundó la crítica al Estado y las peticiones de renuncia del presidente del país, Enrique Peña Nieto, en sus horas más bajas de popularidad.
Bajo el lema "No olvidamos. De Echevarría (ministro de Interior en 1968) a Peña Nieto, juicio y castigo a los responsables de crímenes de lesa humanidad", la protesta comenzó desde la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco con un ofrenda al memorial y una danza azteca en honor a los fallecidos aquel fatídico 2 de octubre.
