La campaña para liberar la ciudad iraquí de Mosul del control de los yihadistas del Estado Islámico (EI) planteará "la mayor y más sensible crisis humanitaria de todo el mundo en 2016", según advirtió ayer Naciones Unidas.
"El esfuerzo humanitario podría costar hasta 1.000 millones de dólares", aseguró el representante especial de la ONU para Irak, Jan Kubis, en una comparecencia ante el Consejo de Seguridad.
El Gobierno iraquí ya ha avisado de que se está preparando para asistir a los entre 250.000 y un millón de habitantes de Mosul que calcula que huirán durante la operación militar para expulsar a los yihadistas.
Está previsto que la campaña la lleven a cabo fuerzas del país junto a una coalición internacional liderada por Estados Unidos.
Mosul, capital de la provincia de Nínive, unos 450 kilómetros al norte de Bagdad, fue tomada por el EI en junio de 2014 y ha sido desde entonces su principal feudo en Irak.
Kubis destacó ayer que el Ejecutivo iraquí está cooperando con la ONU en los preparativos de las operaciones humanitarias y en la planificación "del día después" de la liberación.
El diplomático urgió a la comunidad internacional a aportar fondos para responder a la situación que se va a dar en Mosul, que según los servicios humanitarios de la ONU será "la mayor y más sensible crisis humanitaria de todo el mundo en 2016".
