La ONU dijo ayer que ha constatado que el grupo yihadista Estado Islámico, responsable de actos terroristas en distintas partes del mundo, cometió "crímenes internacionales", como genocidio, de guerra y contra la humanidad, en su intento de repeler la ofensiva del Ejército iraquí para recuperar el control de la ciudad de Mosul.
Tales crímenes se prolongaron durante los nueve meses de la campaña militar, que concluyó con la victoria de las fuerzas iraquíes, que recibieron la ayuda de grupos afines y de una coalición militar occidental. Al menos, 2.521 civiles murieron en la operación armada, la mayoría como resultado de ataques del Estado Islámico e incluyendo a no menos de 741 personas que fueron ejecutadas a sangre fría.
Adicionalmente a los caídos durante las hostilidades, el Cuerpo de Defensa Civil iraquí informó a la ONU que hasta el 26 de octubre recuperó los restos de 1.673 personas de los escombros de edificios bombardeados en Mosul.
